Albert Camus: "A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad."

jueves, 7 de diciembre de 2017

La nueva Monarquía Borbónica. Los Decretos de Nueva Planta. Modelo de Estado y alcance de las reformas

Con la llegada de una nueva dinastía, los Borbones, se implantará un modelo de Estado basado en el absolutismo monárquico de inspiración francesa, con un amplio programa de modernización económica, racionalización de la Administración pública, centralización política y unificación legal.

Con Felipe V(1700-1746) se aplicarán los llamados Decretos de Nueva Planta, que abolían los fueros, instituciones y privilegios de la antigua Corona de Aragón (Valencia, Aragón, Cataluña y Mallorca) asimilando sus leyes a las de Castilla. Solamente las provincias vascas y Navarra conservaron sus fueros y privilegios fiscales debido a su apoyo a Felipe en la guerra. Las Cortes fueron suprimidas excepto las castellanas y navarras, aunque perdieron toda su importancia y carácter reivindicativo.
La centralización administrativa se completó con la división provincial, así como con el nombramiento de capitanes generales y de funcionarios dependientes del rey, los intendentes, en cada una de ellas, manteniéndose los corregidores y las Audiencias de justicia.
Otra de las novedades será la pérdida de importancia de los Consejos (excepto el de Castilla) en favor de los Secretarios de despacho, con funciones ministeriales (Hacienda, Guerra, Marina, Justicia,Indias,Estado). Muchos de estos ministros tuvieron un extraordinario papel en las reformas políticas y económicas de los primeros borbones, destacando con Felipe V José Patiño o Campillo, y ya con Fernando VI (1746-1759) el marqués de la Ensenada  o José de Carvajal.

En América la reorganización administrativa fue profunda, ampliando el número de virreinatos con la creación del de Nueva Granada (Colombia) y el del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires y trasladando el sistema de intendencias. El mayor control de la corona sobre las colonias chocará con los criollos, que se sentirán desplazados del poder político por los funcionarios peninsulares.

Otras importantes reformas limitarán los privilegios de la Mesta o los gremios, liberalizando la circulación de mercancías y haciendo honorable el desempeño de cualquier oficio. Del mismo modo la extensión de la cultura será un referente del siglo, con la creación de Reales Academias, Sociedades Económicas y diversos centros de enseñanza superior.
Con la reforma fiscal se quiso racionalizar el sistema y aumentar las fuentes de ingresos del estado. El esfuerzo llevado a cabo con el Catastro de Ensenada chocó con las resistencias de los privilegiados a pagar impuestos, por lo que el grave problema de la deuda se mantuvo durante todo el siglo. Con Carlos III aparecerán los vales reales, títulos de deuda pública con los que se intentó hacer frente al enorme déficit provocado por la política belicista de la Monarquía (recuperación de los territorios de Utrecht y Pactos de familia, enfrentamientos con Gran Bretaña)

En definitiva el impulso reformista e ilustrado introdujo muchas novedades inspiradas en normas de la razón, fortaleció el estado y amplió las bases económicas del país, pero no pudo cambiar las bases de la sociedad, perdurando la desigualdad y la fragilidad de la estructura económica. La fastuosa vida de la corte y los Reales Sitios son un buen ejemplo de estas contradicciones.






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