En todas las grandes revoluciones y enfrentamientos sociales por los derechos y libertades han existido coincidencias. Las principales suelen ser estallidos de violencia (guerras, invasiones,pistolerismo,terrorismo) o explotación de las clases trabajadoras por el estado, la banca, la nobleza, la iglesia o el capital. Las fuerzas unitarias de campesinos, obreros, ciudadanos o vecinos han sido siempre las que han hecho temblar los cimientos del sistema explotador o han muerto,sufrido la violencia o la cárcel en el empeño.
En las circunstancias actuales la indignación, el hartazgo ciudadano ante la opresión y las mentiras del neoliberales, la falta de efectividad de las respuestas políticas, sindicales o sociales ante las agresiones, han generado un clima de división y tensión entre los que se oponen al expolio económico, democrático y social en el que nos encontramos. En él, las desconfianzas,recelos, viejas afrentas,frenan la revolución pendiente, denigran las siglas, ignoran mucha información o recuerdan controvertidas decisiones pasadas. Esas disensiones se plantean generalizando, utilizando el lenguaje de la derecha rancia que controla los medios de comunicación, confundiendo derechos con privilegios e insultando a militantes, afiliados o simpatizantes de partidos y sindicatos. Los muchos errores no pueden ocultar (y es muy injusto hacerlo) la labor honrada, sacrificada, necesaria e ingrata de aquellos que defienden nuestros derechos en las instituciones,comités de empresa, juntas de personal, en juzgados,parlamentos,ayuntamientos, barrios,pueblos y ciudades. Si perdemos la ocasión de ser un frente común frente al desarme social en el que vivimos, nunca nos lo perdonaremos. Por todo ello, unidad, somos más que ellos, pero tenemos que ilusionarnos, unirnos, apoyarnos. Es el único camino que ha hecho evolucionar la dignidad humana, tan cara hoy como siempre.
Albert Camus: "A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad."
lunes, 29 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
¿El siglo XXI? Agosto en Madrid, el verano que vivimos peligrosamente.
"Queda separada la Iglesia del Estado" (Proyecto de constitución republicana federal de 1873)
Estos días tórridos de verano en Madrid están siendo desgraciadamente tristes para la libertad. Una ciudad tomada por los actos de las Jornadas Mundiales de la Juventud (Católica) y la visita de Joseph Ratzinger. La actitud policial y gubernamental ante las manifestaciones pacíficas laicas ha sido brutal y se han vivido escenas muy tristes, afortunadamente grabadas por cámaras y que ahora circulan por las redes. Los grandes medios de comunicación han contribuido a criminalizar a una importante parte de la población que no está de acuerdo en el uso de recursos públicos (alojamientos, descuentos,limpieza, seguridad, transportes) en una visita pastoral del papa, máxime teniendo en cuenta el deterioro de los servicios públicos y el contexto de crisis global. Muchos cristianos de base y religiosos han estado también en contra del boato y del espectáculo en el que se ha convertido la fe católica.
Frente a ello, muchos miles de personas nos estamos concentrando y protestando ante la discriminación que se vive en nuestra propia ciudad. Hacerlo ha sido muy peligroso y ha habido muchos palos, carreras y miedo, y cientos de agresiones policiales que quedarán impunes. Como decían compañeros, en Madrid estos días se tenían más derechos con una mochila JMJ que con un DNI.
Pese a todo, me quedo con el éxito de asistencia a la manifestación del 17a y las divertidísimas canciones y consignas que allí se cantaron: "Hemos venido, pagando el autobús", "Esta misa no la pagamos", "Esta no es la juventud del papa", o "Hemos venido, no nos han traído", "Esa mochila, la he pagado yo", y una última destinada a los que provocaban en la puerta del sol a los manifestantes: "Iros a misa".
En la imagen, la genial pancarta que anunciaba el choque de Titanes, Stephane Hessel vs. Joseph Ratzinger (resistente antifascista autor de "Indignez-Vous" y militante de las juventudes hitlerianas)
Estos días tórridos de verano en Madrid están siendo desgraciadamente tristes para la libertad. Una ciudad tomada por los actos de las Jornadas Mundiales de la Juventud (Católica) y la visita de Joseph Ratzinger. La actitud policial y gubernamental ante las manifestaciones pacíficas laicas ha sido brutal y se han vivido escenas muy tristes, afortunadamente grabadas por cámaras y que ahora circulan por las redes. Los grandes medios de comunicación han contribuido a criminalizar a una importante parte de la población que no está de acuerdo en el uso de recursos públicos (alojamientos, descuentos,limpieza, seguridad, transportes) en una visita pastoral del papa, máxime teniendo en cuenta el deterioro de los servicios públicos y el contexto de crisis global. Muchos cristianos de base y religiosos han estado también en contra del boato y del espectáculo en el que se ha convertido la fe católica.
Frente a ello, muchos miles de personas nos estamos concentrando y protestando ante la discriminación que se vive en nuestra propia ciudad. Hacerlo ha sido muy peligroso y ha habido muchos palos, carreras y miedo, y cientos de agresiones policiales que quedarán impunes. Como decían compañeros, en Madrid estos días se tenían más derechos con una mochila JMJ que con un DNI.
Pese a todo, me quedo con el éxito de asistencia a la manifestación del 17a y las divertidísimas canciones y consignas que allí se cantaron: "Hemos venido, pagando el autobús", "Esta misa no la pagamos", "Esta no es la juventud del papa", o "Hemos venido, no nos han traído", "Esa mochila, la he pagado yo", y una última destinada a los que provocaban en la puerta del sol a los manifestantes: "Iros a misa".
En la imagen, la genial pancarta que anunciaba el choque de Titanes, Stephane Hessel vs. Joseph Ratzinger (resistente antifascista autor de "Indignez-Vous" y militante de las juventudes hitlerianas)
sábado, 13 de agosto de 2011
Déjà Vu 1911-2011
España era en ese año un país a la deriva, sin pulso, como decía el político Francisco Silvela. Los dos grandes partidos que se turnaban en el poder dominaban los resortes de la justicia, los medios de comunicación y el rey borbón, satisfecho con su vida de dandy, era un simple moderador del turno de partidos que firmaba los decretos y asistía a desfiles.
La Iglesia Católica dominaba la moral, vigilante ante cualquier apertura de la razón y la ciencia, temerosa de que quedara en evidencia su arcaismo embrutecedor. Su alianza con el trono y el estado, del que formaba parte fundamental, la hacían ser preponderante en la educación, y desde allí, desde el púlpito y el confesionario manejaba las conciencias y vigilaba sus intereses y propiedades.
La formación del pueblo era muy escasa debido a la escasez de proyectos educativos públicos. En aquel entonces se afirmaba que una deficiente instrucción pública haría más dóciles a los trabajadores, siendo poco conscientes de la explotación que sufrían.
La conflictividad social era muy grande , provocada por el desigual reparto de la riqueza y la miseria o escasez en la que vivían la mayor parte de los españoles. Las huelgas, reivindicaciones de trabajadores, protestas ante la guerra, habían hecho al pueblo desconfiar de los grandes líderes, empeñados en servir los intereses del gran capital, y no de servir a los ciudadanos. Las organizaciones y movimientos de todo signo proliferaban, y las manifestaciones de indignación ante las muertes en la guerra, los impuestos, la falta de trabajo, la falta de futuro o las condiciones de vida eran constantes. Las fuerzas del "orden" eran las encargadas de reprimir violentamente las protestas y el uso de la fuerza era habitual para impedir el ejercicio de los derechos democráticos. Una democracia de tercer nivel, encabezada por un cargo no-electo y dominada en lo económico por bancos y empresas extranjeras, y en lo moral por obispos y cardenales cristianos.
Ante la desigualdad del enfrentamiento entre los ciudadanos de a pie y las fuerzas dominantes, sólo la unidad de los trabajadores y personas de toda clase podría haber subvertido esta situación en la que se encontraba España a principios del siglo XX, en 1911.
¿O será 2011?
La Iglesia Católica dominaba la moral, vigilante ante cualquier apertura de la razón y la ciencia, temerosa de que quedara en evidencia su arcaismo embrutecedor. Su alianza con el trono y el estado, del que formaba parte fundamental, la hacían ser preponderante en la educación, y desde allí, desde el púlpito y el confesionario manejaba las conciencias y vigilaba sus intereses y propiedades.
La formación del pueblo era muy escasa debido a la escasez de proyectos educativos públicos. En aquel entonces se afirmaba que una deficiente instrucción pública haría más dóciles a los trabajadores, siendo poco conscientes de la explotación que sufrían.
La conflictividad social era muy grande , provocada por el desigual reparto de la riqueza y la miseria o escasez en la que vivían la mayor parte de los españoles. Las huelgas, reivindicaciones de trabajadores, protestas ante la guerra, habían hecho al pueblo desconfiar de los grandes líderes, empeñados en servir los intereses del gran capital, y no de servir a los ciudadanos. Las organizaciones y movimientos de todo signo proliferaban, y las manifestaciones de indignación ante las muertes en la guerra, los impuestos, la falta de trabajo, la falta de futuro o las condiciones de vida eran constantes. Las fuerzas del "orden" eran las encargadas de reprimir violentamente las protestas y el uso de la fuerza era habitual para impedir el ejercicio de los derechos democráticos. Una democracia de tercer nivel, encabezada por un cargo no-electo y dominada en lo económico por bancos y empresas extranjeras, y en lo moral por obispos y cardenales cristianos.
Ante la desigualdad del enfrentamiento entre los ciudadanos de a pie y las fuerzas dominantes, sólo la unidad de los trabajadores y personas de toda clase podría haber subvertido esta situación en la que se encontraba España a principios del siglo XX, en 1911.
¿O será 2011?
jueves, 11 de agosto de 2011
Los estudiantes en lucha por la escuela pública, laica y gratuita
Comunicado de la CEIM contra las instrucciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid
Comunicado de la CEIM de cara a las nuevas medidas tomadas por el gobierno autonómico para el próximo curso académico 2011/12.
Coordinadora de Estudiantes de Instituto de Madrid (CEIM) | Hoy a las 11:43 | 52 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/comunicado-ceim-contra-instrucciones-consejeria-educacion-comunidad-ma

La Coordinadora de Estudiantes de Institutos de Madrid (CEIM) manifiesta su más enérgica condena y rechazo a las instrucciones de cara al comienzo del curso académico 2011/12 impuestas por el gobierno de la Comunidad a los centros públicos docentes no universitarios. Del mismo modo exige la revocación y rectificación de dichas instrucciones, pues suponen un paso más en el proceso de desmantelamiento de la escuela pública a través del empeoramiento de las condiciones laborales de su personal docente y de la restricción del derecho de las y los estudiantes a una educación pública de calidad.
Las instrucciones, publicadas el día 4 de julio de 2011, tienen un marcado carácter de recorte social y de regresión en el derecho universal a la escuela pública, lastrando las condiciones sociolaborales y académicas de toda la comunidad educativa (personal docente, PAS, estudiantado, madres y padres).
Analizando los puntos del documento emitido por las autoridades educativas del gobierno comunitario, la CEIM señala como más alarmantes y preocupantes los siguientes:
Supresión de la hora de tutorías en el horario lectivo, lo que deja al estudiantado sin un espacio tan necesario para la participación en la organización democrática de la vida escolar y la comunicación con el profesorado.
Saturación al profesorado con dos horas más en su periodo lectivo, lo que prácticamente imposibilita la atención a madres y padres dentro de dicho periodo.
Eliminación, en consonancia con lo último, de un gran número de profesorado interino (más de 3000 según fuentes sindicales de enseñanza), suponiendo en la práctica un aumento de los ratios de alumnos por clase.
Capacitación a los centros públicos para la subcontratación de las horas de tutorías, quitadas a los docentes, con entidades privadas, entre ellas la fundación ¿¿??, ligada al Banco Santander de Emilio Botín. Esto significa subordinar el derecho universal a la educación a los intereses de las corporaciones privadas.
La Coordinadora de Institutos inscribe estos recortes en el seno del proceso neoliberal de privatización y degradación de la educación en nuestra comunidad, emprendido por el gobierno comunitario del PP que se ampara en la legislación estatal regulada por el PSOE. El establecimiento de la pública como red educativa de segunda se profundiza con estas instrucciones que afectan exclusivamente a los centros de titularidad pública, consolidándose la red privada-concertada.
La respuesta de madres, padres y profesorado no se ha hecho esperar. La mayoría de la comunidad educativa está indignada ante estas medidas, y su descontento se ha expresado ya en la realización de varias asambleas y encuentros en los que ha expresado que no está dispuesta a permitir que el gobierno neoliberal del PP continúe recortando derechos y destruyendo la escuela pública.
La CEIM considera que la movilización es necesaria desde el inicio del curso. Por ello no solamente manifiesta su total apoyo a las reivindicaciones expresados por el profesorado y las organizaciones de madres y padres, sino que llama a todo el conjunto del estudiantado de la enseñanza secundaria a la movilización, a que luche y se organice por su futuro.
LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO
ESCUELA PÚBLICA, LAICA Y GRATUITA.
coordiestudiantesmadrid@gmail.com coorditutos.blogspot.comLo
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